
Nunca he estado en África, ni siquiera se si algún día viajare al continente africano.Por esa razón no tengo ninguna imagen clavada en mi retina ,lo que si tengo son todas las emociones que he oído contar a la gente que ha estado allí.

He escuchado atentamente sus relatos y cada uno de ellos me describían imágenes y también el calor que han recibido de la gente.
Pero lo que mas me ha llamado la atención,lo que ha conseguido que dibujase sensaciones y perfilase en mi mente esta tierra,ha sido oír que todo el mundo la describe llena de color,de colores maravillosos que se entremezclan con la gente,en sus desiertos, en sus amaneceres o en sus noches estrelladas.
Por eso cuando me propusieron recomponer una pulsera y darle otro aire,al mirarla comprendí que tenia que crear esta colección,llena de tonos tierra,de los colores del desierto y de la belleza de su cielo en el atardecer.
He intentado buscar el equilibrio entre los distintos elementos,y dar un toque de la sensualidad de las mujeres africanas y los colores de sus llamativos vestidos,con el metal he buscado reflejar el frío de las noches en el desierto y con el color dorado un espejismo de arenas del desierto.
No se si algún día viajare a África,y si eso ocurriese,me gustaría sentarme tranquilamente contemplar las estrellas y sentirme acariciada por la brisa llena del aroma de dicho lugar.


He escuchado atentamente sus relatos y cada uno de ellos me describían imágenes y también el calor que han recibido de la gente.
Pero lo que mas me ha llamado la atención,lo que ha conseguido que dibujase sensaciones y perfilase en mi mente esta tierra,ha sido oír que todo el mundo la describe llena de color,de colores maravillosos que se entremezclan con la gente,en sus desiertos, en sus amaneceres o en sus noches estrelladas.
Por eso cuando me propusieron recomponer una pulsera y darle otro aire,al mirarla comprendí que tenia que crear esta colección,llena de tonos tierra,de los colores del desierto y de la belleza de su cielo en el atardecer.
He intentado buscar el equilibrio entre los distintos elementos,y dar un toque de la sensualidad de las mujeres africanas y los colores de sus llamativos vestidos,con el metal he buscado reflejar el frío de las noches en el desierto y con el color dorado un espejismo de arenas del desierto.
No se si algún día viajare a África,y si eso ocurriese,me gustaría sentarme tranquilamente contemplar las estrellas y sentirme acariciada por la brisa llena del aroma de dicho lugar.















